Lobo Ibérico 

Lobo Ibérico 




 

El Lobo ibérico o (Canis lupus) es un miembro del orden de los mamíferos conocidos como Carnívoros. Probablemente las características más distintivas de los animales de este orden; son sus largos y puntiagudos dientes caninos o colmillos; y sus afilados premolares superiores y molares inferiores.

¿De dónde proceden los Lobo ibérico Canis lupus?

Lobos Ibérico poblaban la mayor parte de las tierras; al sur de los Pirineos hasta principios de este siglo. Sin embargo, durante los últimos cien años han venido sufriendo una persecución sistemática; y una serie de trabas indirectas para el correcto desarrollo de sus poblaciones.

El número total de ejemplares de Canis lupus signatus que se pueden encontrar en España

varía según las fuentes. El último censo fiable data de 1988; e indicaba la existencia de 1.500 a 2.000 individuos. En la actualidad la población puede estimarse en aproximadamente 1.500 ejemplares; distribuidos prácticamente en el cuadrante noroccidental de la Península.

Mientras que en los años 50 la presencia del lobo

Era patente en todo el oeste de la Península (no hay que olvidar su presencia en Portugal) más en los Pirineos; un estudio realizado recientemente por el CSIC (Palacios, 1999); revela que al sur del Río Duero (Sierra de San Pedro en Extremadura y Sierra Morena); el último lobo podría haber muerto hacia 1983 y que no existe presencia confirmada; ni rastros biológicos de su existencia en la zona oriental de España; aunque es posible que persistan algunos grupos en los Pirineos y el País Vasco.



 

¿Cuáles son las características más comunes del lobo ibérico (Canis lupus?

Es un Lobo Ibérico de tamaño medio; los machos alcanzan hasta 70 cm de altura y 50 kg. El pelaje tiene manchas oscuras en la cola; parte anterior y cruz que han dado nombre a la subespecie. Aunque históricamente se distribuía abundantemente por toda la península ibérica; actualmentese mantiene con poblaciones relativamente estables al norte del Duero; mientras que al sur su población es frágil y está fragmentada y amenazada; siendo una especie protegida. Cachorros de Lobo Ibérico estimulando a la hembra reproductora para que regurgite; Hembra reproductora de lobo ibérico regurgitando carne para sus cachorros.

Alcanza un tamaño medio

los machos alcanzan entre 130 y 180 cm de longitud; y las hembras entre 130 y 160 cm. La altura de cruz puede llegar a los 70 cm. Los machos adultos pesan generalmente entre 35 y 50 kg; y las hembras pesan de 30 a 40 kg. En movimiento llama la atención el poderío de los cuartos delanteros en relación a la grupa, levemente caída.

Tienen la cabeza grande y maciza; orejas triangulares relativamente pequeñas y ojos oblicuos de color amarillento. El hocico presenta unas manchas blancas en los belfos denominadas «bigoteras».

Su pelaje es heterogéneo

Que se describen unas líneas oscuras o negras cubriendo la parte anterior de sus dos patas delanteras; una mancha oscura a lo largo de la cola;  y otra mancha oscura alrededor de la cruz a la que se le conoce como «silla de montar». El conjunto de estas marcas o manchas oscuras; son las que le han dado el nombre «signatus» a esta subespecie de lobo; puesto que signatus en latín significa ‘signado’ o ‘marcado’. Los lobeznos al nacer presentan tonos oscuros uniformes.



 

¿Cuál es el comportamiento de los lobo ibérico Canis lupus?

El lobo, al igual que el hombre, es un ser eminentemente social. Un alto porcentaje de su comportamiento está determinado por sus relaciones con otros miembros de su especie con los que forma manadas con el fin de obtener ventajas frente al medio de cara a la propia supervivencia.

Se puede decir que la unidad fundamental es la manada aunque, como hemos visto, se dan casos de individuos aislados en busca de otros individuos aislados con los que formar una nueva manada o, menos frecuentemente, de otra manada en al que integrarse.

El aprendizaje del comportamiento social del lobo

Comienza desde el momento de su nacimiento. Dentro de su propia camada se establecen pronto roles de comportamiento bien definidos en los que unos individuos prevalecen sobre otros por su carácter o su potencia física. Este inicio resulta crucial para el posterior desarrollo de los individuos porque determina inequívocamente el orden por el que se puede acceder al alimento.

 ¿Qué se le puede dar de comer a un lobo ibérico (Canis lupus?

Este Lobo Ibérico es uno de los pocos grandes carnívoros que existen en la península ibérica, y como depredador, se alimenta básicamente de las presas que caza, grandes herbívoros y otros mamíferos de porte menor. El lobo es un carnívoro depredador. 

El lobo es un carnívoro depredador

La mayor parte de su dieta está compuesta por presas cazadas, aunque ocasionalmente puede competir con aves carroñeras por los restos de animales que han muerto de forma natural o por accidente, así como por restos provenientes de vertederos cercanos a núcleos de población humana. También es conocido el hábito, en determinadas estaciones, de consumir alimentos de origen vegetal, tales como frutos silvestres.

Sus presas naturales son grandes hervíboros y otros mamíferos de menor porte, como zorros, perros, conejos y liebres. También en ocasiones cazan jabalíes solitarios o atacan al ganado doméstico.



 

Todo el sistema digestivo del Lobo Ibérico

Está adaptado para procesar materia animal: agarrarla, desgarrarla, digerirla y eliminarla. En el extremo delantero de este sistema es fácil apreciar las especializaciones de los dientes delanteros para una vida carnívora, como ya hemos descrito al hablar de su morfología.

El tamaño de las piezas que un lobo traga enteras es impresionante. El movimiento de su lengua probablemente ayuda sustancialmente al animal a tragar esos trozos. La saliva del lobo seguramente tiene poca carga enzimática (la de la saliva del perro es nula), por lo que quizás sirva más como lubricante extendido por la lengua que como digestivo. La lengua también les sirve para limpiar los huesos de sus presas y para lamer sangre caída sobre la nieve o el suelo.

 Realizó diferentes estudios para concretar la dieta del Lobo Ibérico en España

Y según los resultados extraídos esta podría estar compuesta por: grandes mamíferos (como jabalíes, corzos, muflones, ciervos…) en un 35 %, ovejas en un 24 %, conejos en un 14 %, ratones de campo en un 9 %, carroña un 7 %, reptiles y aves en un 5 %, insectos y vegetales un 4 %, y otros carnívoros (como zorros o perros) en un 2 %.2

Históricamente se distribuía abundantemente por toda la península ibérica

Actualmente se mantiene con poblaciones relativamente estables al norte del Duero, mientras que al sur del Duero la población es frágil y está fragmentada y amenazada, siendo especie protegida.

Estos Lobos Ibérico poblaban la mayor parte de las tierras al sur de los Pirineos

hasta principios del siglo XX. Sin embargo, durante los últimos cien años han venido sufriendo una persecución sistemática y una serie de trabas indirectas para el correcto desarrollo de sus poblaciones.

El número total de ejemplares de Canis lupus signatus que se pueden encontrar en España varía según las fuentes. El último censo fiable data de 1988, e indicaba la existencia de 1500 a 2000 individuos. La población puede estimarse en aproximadamente 2800 ejemplares,4​ distribuidos prácticamente en el cuadrante noroccidental de la Península.

Mientras que en los años 1950

la presencia del Lobo Ibérico era patente en todo el oeste de la Península (no hay que olvidar su presencia en Portugal) más en los Pirineos, un estudio realizado por el CSIC (Palacios, 1999) revela que al sur del río Duero (Sierra de San Pedro en Extremadura y Sierra Morena) el último lobo podría haber muerto hacia 1983 y que no existe presencia confirmada ni rastros biológicos de su existencia en la zona oriental de España, aunque es posible que persistan algunos grupos en los Pirineos y el País Vasco.



 

Las principales poblaciones se distribuyen por las comunidades de Castilla y León, Galicia, Cantabria y Asturias

También hay poblaciones más reducidas en zonas de montaña5​ de regiones limítrofes como País Vasco, La Rioja, provincia de Guadalajara (Castilla-La Mancha) y también en el norte de Portugal. También hay algunas poblaciones en zonas de montaña del norte de Andalucía, que están aisladas de las del norte de la península ibérica, pues ambas poblaciones están separadas por la Submeseta sur, zona en la que no hay poblaciones de este animal.

 los trabajos de protección del Lobo Ibérico a principios del siglo XXI

Se han localizado ejemplares en zonas más al sur de la península ibérica como el sistema Central y sistema Ibérico. Por ejemplo, en febrero de 2013 se grabaron imágenes de crías de lobo ibérico al norte de la Comunidad de Madrid, tras 60 años sin tener datos oficiales de su presencia en la región.

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